Cualquiera podría pensar que es ligera, que su tacto aterciopelado la convierte en una pieza suave y cálida, pero su raza queda patente cuando la tienes delante.
En el proceso de creación, la escultura se convierte en la materialización metafórica de lossentimientos. La búsqueda de un instante de fuerza congelado en el tiempo. La embestida infinita de la existencia.
Llegó el otoño, la mejor de las estaciones, por su luz, olor y color. Todo invita a trabajar en nuevos proyectos, descubrir nuevas formas, desarrollar nuevas ideas. Y ahí estamos, animados a seguir persiguiendo nuestra aventura.
Aquí os dejamos algunas imágenes de la última escultura de Joaquín Esquer, y en los próximos días iremos mostrando como evoluciona.